El
término municipal de Cuevas del Almanzora
se encuentra ubicado al nordeste de la provincia
de Almería. Cuenta con una extensión
de 263 kilómetros cuadrados, limitados
al sur y al oeste por los municipios de Vera y Antas,
al norte por los de Huercal-Overa y Pulpí;
y al Este lo baña el Mar Mediterráneo,
a lo largo de 14 kilómetros de costa.
El Almanzora, es el más largo de los ríos
almerienses, surca las tierras cuevanas desde que
irrumpe abriéndose paso entre las estribaciones
de sierra de Almagro, pequeña cadena montañosa
situada al noroeste, en el que se encuentra el cerro
Cucharón, que eleva nuestra máxima altura
hasta los 711 metros. Siguiendo la costa, se alinea
la mítica y antaño rica sierra Almagrera,
formación poco elevada que se encadena hacia
el norte con las de Castillaricos y Los Pinos.
La ciudad cuevana acogió las pruebas de remo
y piragüismo de los Juegos del Mediterráneo
2005, en el pantano que existe en su territorio. Para
ello, se llevó a cabo la construcción
de un canal de competición, basado en un proyecto
de adecuación medioambiental, que convierte
la zona en un importante área deportiva y de
recreo.
El
clima de esta tierra se caracteriza por sequías
prolongadas y precipitaciones esporádicas de
carácter torrencial, acción que ha permitido
esculpir un paisaje más bien árido,
pero hermoso y espectacular al mismo tiempo.
Quien visite estas tierras podrá apreciar la
existencia de fértiles vegas, que provienen
de sabios moriscos quienes fueron los primeros en
cultivarlas, en donde la tradicional agricultura de
regadío, comparte lugar con las modernas técnicas
de cultivo. Gracias a la construcción del pantano
de Almanzora y de infraestructuras de abastecimiento
y riego, este municipio se está transformando
en uno de los principales focos de desarrollo agrícola
de la provincia.
Uno
de los grandes atractivos de Cuevas del Almanzora
son sus playas, un paseo por el litoral costero nos
muestra cómo es posible encontrar a lo largo
de sus 14 km. grandes playas serenas y abiertas, en
contraste con otras recortadas y acantiladas que se
ocultan tras los macizos montañosos que se
adentran hasta el mismo mar.
En la actualidad, esta región ha sabido conjugar
el encanto tradicional de sus raíces con su
creciente desarrollo turístico.